Aplicación de Quelatos Férricos en Cítricos

La clorosis férrica es una de las principales preocupaciones de los productores de cítricos. En este documento conoceremos las cualidades de los quelatos férricos, las dosis a aplicar y los estudios que avalan su utilización.

El hierro es un elemento esencial para el crecimiento y desarrollo de las plantas, ya que participa en numerosos procesos enzimáticos y metabólicos, así como en la síntesis de la clorofila. La deficiencia de este nutriente en los cultivos se conoce como clorosis férrica y es una de las principales limitantes del rendimiento de cítricos en suelos calcáreos.

Los especialistas en nutrición vegetal pueden llegar a pensar que atendiendo a las necesidades de los tres principales nutrientes (nitrógeno, fósforo y potasio) las diferentes producciones están aseguradas. Sin embargo cometerían un grave error, puesto que existe una gran variedad de micronutrientes que son tan importantes como la famosa fórmula N-P-K y que si no les prestamos atención, se nos puede echar a perder toda una cosecha.

Uno de estos micronutrientes es el hierro (Fe), que interviene en procesos metabólicos fundamentales para el desarrollo de la planta, tales como la respiración, la fotosíntesis, el metabolismo del nitrógeno o la síntesis de la clorofila. Este elemento se encuentra abundantemente en rocas y suelos, en proporciones que normalmente oscilan entre el 0.02 y el 5%.

En este caso, la presencia de hierro en el suelo no garantiza el abastecimiento a la planta, ya que todo dependerá de la solubilidad del mismo. Una solubilidad que depende del pH del suelo. En condiciones ácidas predominan las formas iónicas solubles, mientras que en un medio alcalino tienden a producirse soluciones insolubles. En los suelos calizos se inmoviliza el hierro a altos pHs.

El quelato como “dinamizador”

En los terrenos con reacción básica, la forma más eficaz de promover la absorción del hierro es la aplicación de quelatos de hierro. Se trata de productos de alta estabilidad capaces de mantener los iones metálicos, rodeándolos de una molécula orgánica (agente quelante) para evitar su precipitación y mantenerlos disponibles para las plantas. En definitiva, facilitar la solubilidad del hierro ya existente.

Algunas de las ventajas de la utilización de quelatos frente a las fuentes tradicionales de hierro (sulfato ferroso o férrico) destacan:

  • Mayor estabilidad en el suelo
  • Mayor estabilidad en los caldos de pulverización y aguas de riego
  • Mínimo riesgo de fitotoxicidad
  • Mayor eficacia
  • Compatible con la mayoría de productos fitosanitarios y fertilizantes

Síntomas de la deficiencia de hierro en cítricos

Uno de los problemas a los que se enfrentan los productores de cítricos es la conocida como clorosis férrica o deficiencia de hierro. Normalmente no se trata de una deficiencia de “materia prima” sino de formas asimilables de la misma. La deficiencia de Fe en los cítricos se manifiesta como una clorosis en hojas por la pérdida de pigmentación causada por la disminución del contenido de clorofila en los cloroplastos. Debido a que el Fe no es fácilmente removido, los síntomas se manifiestan en hojas jóvenes con un amarillamiento intervenal, es decir, las nervaduras se mantienen verdes. En el caso de una clorosis más severa, la pérdida de pigmentación puede afectar hojas adultas. Con el tiempo el volumen la copa de los árboles disminuye, así como el cuajado y el rendimiento del fruto.

En terrenos calizos el exceso de agua incrementa la clorosis férrica, mientras que en suelos con pH bajo y pobres en hierro, los iones férricos suelen ser desplazados a las capas profundas del suelo tras las lluvias y los riegos.

El diagnóstico más exacto es, por otro lado, el análisis de niveles foliares de hierro.

Corrección de la carencia de hierro a través de quelatos férricos EDDHA ó EDDHMA
Nivel Foliar Tipo de Riego Edad del árbol (años) Dosis por árbol
Bajo Superficial < 4

4 a 8

> 8

5 – 15 g

15 – 30 g

30 – 50 g

Localizado < 4

4 a 8

> 8

3 x 3 +/- 1 g

3 x 6 +/- 2 g

3 x 9 +/- 3 g

Muy Bajo Superficial < 4

4 a 8

> 8

15 – 30 g

30 – 60 g

60 – 100 g

Localizado < 4

4 a 8

> 8

3 x 6 +/- 2 g

3 x 12 +/- 4 g

3 x 18 +/- 6 g

En riego localizado, en tres aplicaciones coincidiendo con las brotaciones de primavera, verano y otoño.

¿Qué cantidad de producto de Fe aplicar?

Los compuestos quelantes más utilizados son ácidos amino carboxílicos, entre los que destacan el etilendiamino di (o-hhidroxifenil acético) (EDDHA) y el etilendiamino di (2 hidroxi-4metil-fenil) acético (EDDHMA).

Las dosis de quelato que deben aplicarse a los cítricos dependen de la intensidad de la deficiencia, de la edad de la planta y de la forma de la aplicación.

Los quelatos férricos deben incorporarse inmediatamente al suelo tras la aplicación, ya que si permanecen en la superficie se descomponen rápidamente por acción de la temperatura y la luz. La manera más eficaz para la aplicación del quelato es disolverlo a través del riego localizado. Los tratamientos foliares con quelatos son, por otro lado, escasamente eficaces.

Las aplicaciones que deben hacerse depende de las condiciones de la plantación, aunque es importante fraccionar su aplicación en 3 – 4 veces durante el ciclo del cultivo. Solo se pueden aplicar dosis bajas, ya que las dosis altas pueden provocar quemaduras en hojas, flores y frutos de los cítricos.

Lo que parece evidente es que a través de la investigación se mejorarán los productos que hoy existen en el mercado. A ello sumar los esfuerzos que está llevando la comunidad científica en nuestro país sobre la implicación de las principales hormonas vegetales en la respuesta que las plantas ofrecen ante la carencia de hierro.

En definitiva, lo que está claro es que la asimilación del hierro es un tema que preocupa, y mucho, tanto a productores como a la comunidad científica. El análisis del suelo es una muy buena herramienta para conocer las causas que provocan la baja disponibilidad de hierro para las plantas. Hay que conocer a fondo los factores que limitan la disponibilidad de Fe a la planta y con base a ello decidir el método más adecuado para la aplicación de hierro.