Crecimiento demográfico y crisis alimentaria

En el mundo cada vez es más común una frase: “atravesamos por una gran crisis alimentaria”.

Nos enfrentamos de hecho ya a la que se conoce como la sexta extinción masiva de formas de vida en la tierra, con problemas como el aumento de los gases de efecto invernadero en nuestra atmósfera,  aumento de la temperatura global, sobre población, escasez de alimentos, agua y problemas energéticos, estamos poniendo en riegos todos los tipos de vida en la tierra, hoy los retos a los que nos enfrentamos son múltiples y es que estamos llevando nuestro hogar al límite.

Ahora mismo la población mundial actual de la tierra es de más de 7,000 mil millones de personas aproximadamente, y aumentará, según las previsiones, a unos 9,000 mil millones en el año 2050.

En esa fecha tendrán que producirse al año alrededor de 1,000 mil millones de toneladas de cereales y 200 millones de toneladas adicionales de productos pecuarios.

El numero de la población no deja de crecer día con día, estamos a un ritmo de 1,000 mil millones de personas cada 10 años, esta demografía no llega de manera uniforme si no muy desigual mientras que en los países americanos la población se estanca e incluso en los europeos decrece, en continentes como Asia y África está llegando un boom demográfico, se estima que para el año 2100 el 85% de la población será africana o asiática llegando para ese año a los 12,000 mil millones de personas. Esto es un crecimiento muy intenso, que además se está dando en los países más pobres.

Aunque el principal problema no es que seamos mucho (que lo somos) si no es como vivimos y como consumimos.

Mientras que el consumo medio anual en un hogar de Arabia Saudita o Estados Unidos pueden ser de unos 40,000 mil dólares, en países como Nigeria o Malawi no llega a los 500 dólares al año, esto sería unas 80 veces menos. Esta citación nos da una idea de las desigualdades que hay y como podrían cambiar las cosas en el futuro.

Si a un habitante de Kenia le asignamos el factor de consumo 1, un norteamericano está consumiendo un factor 32, es decir, un solo norteamericano le exige a el planeta lo mismo que 32 keniatas. Pero esto no solo ocurre en norte América si no también en Europa y otros lugares del mundo, en total 1,000 millones de personas viven con este ritmo de vida.

Si todos los habitantes del mundo consumieran de igual manera que Estados Unidos o Europa, hablaríamos de que la tierra tendría que soportar un estrés equivalente a la existencia de 100,000 mil millones de personas. Este es uno de los retos que nos enfrentamos a futuro, ya que tal y como nos podemos dar cuenta este problema no solo es de población si no también de ritmo de vida y consumo.

También otras de las principales causas de esta crisis es el producto de políticas que por décadas han venido afectando a la producción agrícola. Y también diversos problemas como lo son:

  • Menor apoyo al productor
  • Alzas en los precios
  • Menor producción
  • Calentamiento global
  • Apoyo a la producción de biocombustibles
  • Daños causados a los suelos agrícolas
  • Sequias
  • Inundaciones
  • Inseguridad en la calidad de los alimentos
  • Malos hábitos alimenticios

Son algunas de las causas de que hoy tengamos menos comida disponible en un mundo donde cada segundo hay que alimentar 2.5 bocas más.

El imperativo de alcanzar ese crecimiento agrícola es mayor en los países en desarrollo, donde el reto no consiste únicamente en producir alimentos con calidad e inocuidad, sino en garantizar que las familias de diferentes ingresos tengan acceso a los mismos con la consiguiente mejora de la seguridad alimentaria.

Es cada vez más evidente que las personas cuyo nivel de consumo de alimentos insuficiente, están en esa situación porque no tienen suficientes ingresos para adquirir los alimentos necesarios para satisfacer sus necesidades. Mientras unas personas nos preocupamos por llenar nuestros taques de gasolina, muchos otros luchan por llenar su estómago.

Requerimos la formulación de políticas y estrategias adecuadas para solucionar el problema de forma integral Actualmente, la agricultura utiliza el 11% de la superficie terrestre del mundo para la producción agrícola, y representa cerca del 70% del agua total extraída de acuíferos, ríos y lagos. Los recursos de la tierra y el agua, así como la forma en que se utilizan, son fundamentales para enfrentar el desafío de mejorar la seguridad alimentaria en todo el mundo.

En México en las comunidades más pobres se destina cerca del 70 – 80% de su dinero a comprar alimentos.

45 de los 106 millones de mexicanos están en la pobreza, si bien en nuestro país la crisis alimentaria no llega aun a cifras catastróficas no queda mucho tiempo como para no hacer nada, si bien es necesario aplicar medidas inmediatas para bajar los precios de los alimentos y hacer que lleguen a quienes más lo necesitan, también es importante dar un giro radical en la forma en la forma de producción agrícola.

Favorecer la manufactura de alimentos para el mercado local, en lugar de hacerlo para el mercado internacional y romper con ese circulo vicioso de los últimos años donde de manera creciente hemos dependido de la compra de alimentos extranjeros que nos llevo a producir poco, ya que era más barato comprarlo que producirlo y producir solo lo que se compraba mejor en el mercado internacional dejándonos, en una competencia desigual, un atraso tecnológico y dependencia alimentaria.