10/01/2026

Revista InfoAgro México

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Propiedades saludables del consumo de espárrago

Propiedades saludables que ofrece el consumo de espárrago 

 

  1. Introducción
  1. Composición nutricional del espárrago
  1. Beneficios para la salud
  1. Posibles contraindicaciones

 

  1. Introducción

 

El cambio en la forma de alimentarse de la población en busca de una vida más saludable ha incluido al espárrago como uno de los componentes de esta dieta. Esta hortaliza cumple a la perfección su papel, ya que aporta pocas calorías, favorece la hidratación al contener bastante agua, a la vez que contiene diversas vitaminas, minerales y sustancias con acción antioxidante. También puede considerarse un alimento medicinal que otorga numerosos beneficios al organismo frente a enfermedades y procesos degenerativos.  

 

  1. Composición nutricional del espárrago

 

El notable incremento del consumo de alimentos “considerados saludables”, aproximadamente, en los últimos diez años es llamativo, no solo porque hayan aumentado las demandas de estos productos, sino porque se ha ido produciendo, de forma progresiva, un gran cambio en el enfoque de la alimentación, basado principalmente en alimentos tradicionales, entre los que se encuentra el espárrago. 

 

Esta hortaliza es un alimento de alto valor nutricional, que incluye en su composición vitaminas, minerales, fibra, fenoles y otras sustancias beneficiosas para el organismo (Valdeiglesias, 2018). A continuación, se muestran los distintos nutrientes que puede aportar el consumo de 100 g de espárrago comestible (Moreiras et al., 2013): 

 

– General: 

  • Agua: 94.7 g 
  • Energía: 18 kcal 
  • Grasa: 0.2 g 
  • Proteína: 2.7 g 
  • Hidratos de carbono: 1.1 g 
  • Fibra: 1.5 g 

 

– Minerales: 

  • Potasio: 207 mg 
  • Fósforo: 59 mg 
  • Calcio: 22 mg 
  • Sodio: 4 mg 
  • Magnesio: 11 mg 
  • Hierro: 1.1 mg 
  • Zinc: 0.3 mg 

 

– Vitaminas: 

  • Vitamina C: 26 mg 
  • Tiamina (vit. B1): 0.12 mg 
  • Riboflavina (vit. B2): 0.13 mg 
  • Niacina (vit. B3): 1.4 mg 
  • Piridoxina (vit. B6): 0.04 mg 
  • Vitamina E: 2.5 mg 
  • Vitamina A: 53 mg 

 

De este modo, el espárrago se puede definir como un alimento con bajo nivel energético y un alto contenido en agua. Además, contiene un carbohidrato (inulina) de almacenamiento presente en muchos vegetales y oligofructosa (derivado de la inulina). En cuanto a las vitaminas, es fuente de vitaminas E y C (buena parte de ésta puede perderse durante la cocción).  

 

La concentración de minerales es mayor en los espárragos verdes que en los blancos (el tratamiento para la preparación de conservas, lleva una pérdida extra de vitaminas). Asimismo, los espárragos verdes presentan en su composición b-carotenos y luteína, compuestos con actividad antioxidante. También contiene lignanos (una clase de fitoestrógenos) y flavonoides. 

 

  1. Beneficios para la salud

 

En los últimos años se ha demostrado la existencia de una interacción, compleja y dinámica, entre la nutrición y el genoma humano. Esta interacción determina la expresión génica y la respuesta metabólica, lo cual afecta al estado de salud del individuo y/o a su predisposición de padecer una patología concreta (Ordovás et al., 2004).  

 

Tradicionalmente, se ha considerado a los alimentos como una fuente de energía y de elementos estructurales. No obstante, se está produciendo un conocimiento creciente de nuevas propiedades de los nutrientes (Palou et al., 2003, 2011), así como fuente de numerosas moléculas bioactivas, reguladoras, que son capaces de interaccionar con genes, proteínas y otras biomoléculas implicadas en la regulación metabólica (Kaput et al., 2004). 

 

De este modo, el espárrago es una hortaliza conocida desde antaño por sus propiedades, no solo organolépticas, sino también beneficiosas para la salud (Bast, 2005). Sin embargo, dichas propiedades saludables no habían sido comprobadas científicamente, y mucho menos, se habían caracterizado las sustancias bioactivas responsables de ellas (Vásquez, 2013). 

 

Considerando lo anterior, se exponen a continuación, algunos de los efectos o propiedades que suponen un beneficio a la persona que consume espárragos. Son los siguientes (Sun et al., 2007; Fuentes et al., 2009; Eichholz et al., 2012): 

 

– Tiene función diurética. Por su elevado contenido en agua, facilita la evacuación de líquidos, siendo recomendable para personas con retención de éstos, edemas o problemas renales, según la Universidad de Faisalabad. Además, contiene asparaguina, que induce a la producción de orina. 

– Ayuda frente a la hipertensión, según se afirma en un estudio realizado por la Universidad de Hokaido. 

– Tiene efecto laxante. Posee cierta capacidad para regular el tránsito intestinal debido a la fibra presente en su composición, contrastado por estudios realizados por la Universidad Nacional de Pusan. Igualmente, previene los casos de estreñimiento, hemorroides, divertículos en el colon, así como el síndrome de intestino irritable. 

– Favorece la reducción del colesterol. La fibra que contiene el espárrago contribuye a la reducción del colesterol y favorece la descomposición de los azúcares en sangre. 

– Posee acción antioxidante. Este vegetal, verde o blanco, aporta numerosos antioxidantes que tienen la capacidad de neutralizar los efectos de los radicales libres, reduciendo los síntomas de envejecimiento, según estudios realizados por la Universidad de Concepción.  

– Mejora la salud de la piel. Su contenido en b-caroteno aporta una serie de propiedades que benefician el aspecto de la piel del que lo consume, según indica un estudio realizado por el Instituto Tecnológico de Veracruz. 

– Favorece la función cognitiva, gracias a su aporte de ácido fólico, que mejora el estado del cerebro, reduciendo los riesgos de padecer deterioro cognitivo. 

– Ayuda al estado de las mujeres embarazadas. Igualmente, el ácido fólico presente va a mejorar la salud de éstas, así como al desarrollo del feto, reportado por un estudio de la Universidad de Chile. 

– Tiene acción relajante y antidepresiva. Esta verdura sirve para conciliar el sueño, combatir el insomnio y tratar la depresión, aunque parece que no existen demasiadas evidencias científicas que lo respalde. 

– Refuerza la consistencia de los huesos. Debido a su contenido en calcio, a la proteína osteocalcina y a la vitamina K, va a reforzar la salud de la estructura ósea, evitando procesos de osteoporosis u osteoartritis. Por ello, es recomendable para personas mayores (a partir de 50 años, sobre todo mujeres en la etapa de la menopausia) y niños menores de 5 años. 

– Facilita la pérdida de peso. El espárrago encaja perfectamente en las dietas para bajar de peso debido a su escaso número de calorías, unido a su contenido en fibra que va a favorecer la eliminación de toxinas y sustancias de desecho. Además, posee un efecto saciante, evitando que se consuman otros alimentos por ansiedad o tedio. 

– Ayuda a la prevención de enfermedades. Su aporte de nutrientes favorece el sistema inmunitario, siendo ideal para prevenir resfriados, gripes o cualquier enfermedad, tanto viral como bacteriana, según afirma una investigación realizada por el Hislop School of Biotecnology. 

– Favorece la salud cardiovascular. Su contenido en folato ayudar a reducir los niveles de homocisteína, un factor de riesgo para enfermedades cardíacas, así como en vitamina K, que ayuda a la coagulación sanguínea, lo que es esencial para la salud del corazón.  

 

Por tanto, viendo los numerosos beneficios que ofrece el consumo de espárragos es más que recomendable incluir esta maravillosa hortaliza en nuestra dieta, además de que tiene unas excelentes cualidades organolépticas, pudiendo disfrutar de su sabor. 

 

  1. Posibles contraindicaciones

 

A pesar de sus múltiples beneficios, los espárragos pueden no ser aptos para el consumo de todas las personas, enumerando algunos de los inconvenientes que podrían ocasionar (Osuna, 2025):  

 

  • El consumo excesivo de espárragos puede aumentar los niveles de ácido úrico, lo que puede resultar un problema para personas que presenten enfermedades renales o gota. 
  • Algunas personas pueden experimentar reacciones alérgicas a los espárragos, especialmente aquellas que también son sensibles a otras plantas de la familia de las liliáceas, como las cebollas o los ajos. 
  • A pesar de su efecto diurético natural, beneficioso para eliminar toxinas, un exceso podría causar deshidratación o desequilibrios electrolíticos en personas con problemas de presión arterial baja. 
  • El abuso en el consumo de espárragos puede originar un cambio en el olor de la orina, que la hace mucho más fuerte debido a la presencia de compuestos sulfurados. Aunque no supone ningún problema de salud, sí puede resultar un hecho incómodo para algunas personas. 
  • No es conveniente en consumidores con enfermedades del tracto gastrointestinal (gastritis, úlcera de estómago y duodenal). 
  • Los niños pequeños, con edades inferiores a los dos años, no deben consumir esta hortaliza. 
  • Los pacientes con enfermedades oncológicas avanzadas no son aptos para un consumo generoso de espárragos. 

 

En definitiva, comer espárragos de manera razonable, en cantidades adecuadas y con un reparto moderado va a suponer una serie de beneficios a nuestra salud. Sin embargo, el consumidor debe conocer sus condiciones particulares para que este alimento no le perjudique.