Virus TSWV en el cultivo de pimiento II. Detección y control
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- Métodos de detección
Los síntomas del TSWV son fácilmente identificables de forma visual en los cultivos de pimiento, especialmente en los frutos por su coloración característica. De hecho, durante años, los únicos métodos que se empleaban para diagnosticar virosis fueron el análisis de los síntomas, la transmisión mecánica y la microscopía electrónica de tejidos infectados, cuyas desventajas eran la escasa especificidad, la poca confiabilidad, el alto costo y el tiempo excesivo para obtener los resultados (Bastianel et al., 2006).
En cualquier caso, es importante disponer de unas pruebas de análisis fiables que confirmen la enfermedad vírica cuando los síntomas no resulten tan evidentes o bajo condiciones delicadas. Recientemente, se han utilizado métodos moleculares para el diagnóstico de las enfermedades causadas por virosis (Bastianel et al., 2006).
Para Aranzana (1998), un método de diagnóstico debe ser rápido, fiable y barato en cualquier estrategia de control de virus. Entre las diferentes técnicas para el diagnóstico de TSWV disponibles, tanto en especies hortícolas como en ornamentales, las más conocidas y utilizadas son:
– Técnica ELISA. Es un ensayo de unión directa a anticuerpos o antígenos. Resulta muy efectiva, tanto si se trabaja con antisueros obtenidos contra viriones purificados de TSWV (Wang y Gonsalves, 1990) como con antisueros específicos para la proteína de cubierta (Resende et al., 1991) y presenta la ventaja de no utilizar radioactividad (Janeway et al., 2005).
ELISA es una de las técnicas más utilizadas para el diagnóstico de TSWV, siendo importante la recolección de material vegetal sintomático y, de forma preferente, tejido reciente (OEPP/EPPO, 2004). Varios estudios reportan este uso para la detección de la proteína no estructural de TSWV (Stumpf y Kennedy, 2007).
– Técnica PCR. Sus siglas en inglés corresponden a “Polimerasa Chain Reaction”. La expresión completa es “Reacción en cadena de la polimerasa de transcripción reversa” (RT-PCR). Esta técnica permite que una plantilla de ARN sea utilizada como plantilla para una PCR, siendo importante en el diagnóstico de virus como los Rhabdovirus, cuyo material genético está constituido por ARN (Watson et al., 1996).
Esta técnica es altamente sensible, permitiendo detectar y amplificar una molécula de ADN en casi cualquier tipo de muestra (Nelson y Cox, 2005). En la actualidad se ha reportado el uso de la RT-PCR para la detección de TSWV, tanto en plantas como en los insectos vectores trips (Matsuura et al., 2004; Naidu et al., 2007).
- Medidas de control
Como suele ocurrir en el caso de las enfermedades de origen viral, los métodos de lucha tienen un carácter preventivo. El denominado virus del Bronceado en pimiento no es una excepción, ya que, factores como el amplio rango de hospedantes, la gran dispersión de trips, la particular naturaleza de la interacción virus-vector, la baja eficacia del control químico y/o la rápida adquisición de resistencia a los insecticidas por parte de los trips, hacen que el control de esta enfermedad vírica resulte difícil (Boiteux et al., 1993; Aranzana, 1998).
Por esto, varios autores (Cho et al., 1989; Granval y Gracia 1999; Culbreath et al., 2003) sugieren la adopción de una serie de prácticas culturales que puedan reducir en cierta medida los daños causadas por este virus, aunque también señalan que estas acciones no serán totalmente eficaces si los niveles del virus y del vector en la zona son elevados.
Aunque no se puede establecer una única técnica que resulte eficaz en el control de las enfermedades causadas por Tospovirus, lo recomendable sería aplicar una estrategia multidisciplinar de técnicas preventivas (Granval y Gracia, 1999; Adkins, 2000; Baldwin et al., 2001; Culbreath et al., 2003), entre las que se encuentran:
- Selección de plantas procedentes del semillero libres de síntomas y sin presencia de trips.
- Eliminación de plantas con síntomas de virus de la parcela de cultivo, así como de plantas arvenses o malezas en los alrededores.
- Disminución de la población de vectores, aplicando diferentes técnicas: físicas (placas adhesivas, plantas atrayentes, poda), biológicas (enemigos naturales como Orius sp., Chrysoperla carnea o Amblyseius sp.) y químicas (tratamientos insecticidas).
- Rotación de cultivos, alternando por ejemplo con cucurbitáceas.
- Limpieza, tanto de las plantaciones de pimiento como de toda la explotación agrícola.
- Activación de determinados mecanismos de defensa en las plantas mediante tratamientos específicos.
- Uso de estructuras para proteger los cultivos, como es el caso de los invernaderos.
Con la aplicación de este tipo de medidas se pretende frenar o reducir la expansión del virus por todo el cultivo. Sin embargo, en ocasiones esto no es posible, siendo la resistencia genética de las semillas la otra alternativa de control disponible frente a TSWV. Para un buen número de investigadores y profesionales agrícolas, supone la mejor opción para reducir la infección por virosis.
- Resistencia genética frente al virus
Dada la importancia económica que suponen los daños originados por dicha virosis, se viene invirtiendo desde hace tiempo en trabajo y dinero, tanto por organismos públicos como privados, en la búsqueda de fuentes de resistencia a este virus que puedan ser introducidos en variedades comerciales de pimiento, y también de tomate, mediante la mejora genética (Rubio et al., 2018).
A este respecto, las fuentes de resistencia a TSWV estudiadas han sido principalmente en tomate y en pimiento. En pimiento, Boiteux y De Ávila (1994) citan a Cupertino et al. (1988) como los primeros en identificar la línea de resistencia de Capsicum chinensis. Posteriormente, Black et al. (1991) observaron que esta línea era resistente a otros 7 aislados en Estados Unidos obtenidos en tomate, pimiento y especies de malas hierbas.
Se han llevado a cabo numerosos estudios de investigación (Black et al., 1991; Gil, 1993; Boiteux y Nagata, 1993; Boiteux et al., 1993; Díez et al., 1993; Gil y Arteaga, 1994; Hobbs et al., 1994; Boiteux, 1995; Moury et al., 1996) en los que se pretendía lograr que las plantas mostraran cierta resistencia a la acción del virus, observando en ellas mecanismos de hipersensibilidad y realizando análisis moleculares.
Es preciso tener en cuenta, según Aranzana (1998), un aspecto crucial como la identificación de las diferentes fuentes de resistencia, que se han llevado a cabo mediante inoculación mecánica, obteniendo resistencia a TSWV en campo en ensayos donde se ha realizado infección natural. Por esto, a pesar del interés que podría existir en la obtención de variedades resistentes al virus, este tipo de resistencia se suele ignorar de forma inicial, ya que el método de inoculación mecánica es el más utilizado en los programas de mejora.
Fruto de la investigación se obtuvo para los cultivos de pimiento el gen de resistencia Tsw, que resultaba efectivo contra un amplio número de aislados del virus del bronceado. El gen Tsw procede de la especie Capsicum chinensis, siendo introgresado en C. annuum mediante técnicas de mejora genética, para que estuviese disponible en un gran número de variedades híbridas comerciales de pimiento, lo que redujo considerablemente los daños causados por esta virosis durante un cierto tiempo al inducir una respuesta hipersensible que impedía la infección sistémica del virus (Soler et al., 2015).
De este modo, se buscan resistencias controladas por un único gen dominante, las cuales son más fáciles de manejar en un programa de mejora genética, además de ofrecer una resistencia completa, impidiendo así que el virus infecte totalmente a la planta al quedar inmovilizado y no pueda acceder a otras células vegetales (Aramburu et al., 2016).
Por tanto, el mecanismo molecular de este tipo de resistencia se basa en que un gen de la planta codifica una proteína que es capaz de reconocer un patrón molecular específico de alguna proteína viral. Esto desencadena una serie de procesos que dan lugar a la muerte de la célula de la planta donde se ha introducido el virus, así como a las células adyacentes (Rubio et al., 2018).
Durante un tiempo, como se ha mencionado, la enfermedad vírica detuvo bastante su incidencia en los cultivos de pimiento. Sin embargo, volvieron a aparecer variantes agresivas de este virus, capaces de infectar a las variedades de pimiento portadoras del gen Tsw (Soler et al., 2015).
Algunos autores explican la superación de la resistencia genética por la aparición de nuevos patotipos del virus. Moury et al. (1996), consideran que la influencia del genoma de la planta en la evolución del virus es mínima, y que la generación de estos patotipos más virulentos se debe a procesos de mutación aleatoria, seguidas por una fuerte presión de selección por parte de la planta resistente.
No obstante, a pesar de la ruptura de la resistencia conferida por el gen Tsw por parte de determinados patotipos del TSWV, es preciso tener en consideración aspectos como la especie de virus presente en el área geográfica en cuestión (Boiteux y De Ávila, 1994), la elevada diversidad genética del género Tospovirus en Capsicum spp. en las áreas Neotropicales del mundo (De Ávila et al., 1993) o cierta incompatibilidad genética en los cruzamientos (Moury et al., 1996), entre otros.
En un paso más de la resistencia genética frente a TSWV, Rubio et al. (2018) señalan el comportamiento de una accesión de Capsicum baccatum frente a dos variantes de este virus: la variante convencional (incapaz de infectar variedades de pimiento que contengan el gen Tsw) y la variante agresiva (supera la resistencia conferida por dicho gen), analizando, por una parte, la presencia del virus mediante la técnica ELISA y, por otra, la manifestación de síntomas asociados a la enfermedad vírica.
Los resultados mostraron que esta accesión era parcialmente resistente (menor infectividad y acumulación viral que la variedad susceptible) y totalmente tolerante (ninguna planta manifestó síntomas graves) para los dos aislados de TSWV. Por tanto, estos autores consideran la variedad de C. baccatum como un buen candidato para usarlo en programas de mejora genética de pimiento.
Es conveniente tener en cuenta que, aunque en los programas de mejora genética se busquen resistencias completas que impidan la infección vírica de ninguna planta, dada la dificultad para encontrar dicha resistencia, puede ser interesante evaluar una resistencia parcial que reduzca la infección viral, causando así menores daños en el cultivo. Igualmente, puede resultar conveniente una cierta tolerancia que minimice, tanto los síntomas como los daños en el cultivo, a pesar de que las plantas queden infectadas por el virus.
Para concluir, Debreczeni (2015) señala, a la hora de obtener un control de la enfermedad que resulte más eficaz y duradero, los siguientes aspectos:
- La caracterización genética y biológica de los aislados de TSWV que superan, o no, las resistencias.
- El estudio de los factores evolutivos y epidemiológicos implicados en la aparición y establecimiento de los aislados que superan las resistencias.
- El desarrollo de herramientas que permitan la detección y cuantificación de estos aislados virales.
- La evaluación de nuevas fuentes de resistencia, total o parcial, que dificulten la infección y la multiplicación viral, así como la tolerancia, total o parcial, que reduzcan la aparición de síntomas y daños, aunque no tengan un efecto en la infección viral.
Por esto, obtener variedades comerciales, no solo de pimiento, sino de cualquier cultivo de alto valor, que presenten una total resistencia genética frente a las infecciones virales resulta una tarea tremendamente complicada, ya que intervienen diversos factores, en especial las propias mutaciones del patógeno vírico.

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