Esta enfermedad fisiológica, se conoce como «necrosis apical», «Blossom-end rot» ó «peseta» y afecta sobre todo al tomate y pimiento, que puede llegar a causar grandes pérdidas de producción. El calcio es un componente fundamental para el crecimiento de los órganos y en general para el desarrollo de los vegetales.
Los síntomas
Las causas de la deficiencia de calcio en los cultivos son varias:
– El caldo se mueve en la planta con el flujo de agua, pero ante una situación de alta temperatura y elevada transpiración, el calcio se moverá hacia las zonas de mayor transpiración (las hojas) y no hacia los frutos, produciendo una deficiencia.
– Al ser un elemento poco móvil dentro de la planta, por lo que un crecimiento excesivamente rápido puede producir deficiencias.
– Como el aporte de calcio a la planta se da junto a la entrada de agua por las raíces, en caso de sequía falta de succión de por raíces.
– La falta de calcio en el suelo es debido a deficiencias de abonado y agotamiento del calcio y/o arrastre del calcio por agua de lluvia o riego (frecuente en cultivos en maceta).
A parte de establecer un programa de riego apropiado que reestablezcan las necesidades hídricas de la planta, es aconsejable aportar calcio al suelo o a las plantas por medio de fertilizantes y enmiendas agrícolas en las que indican su medida de calcio en CaO (óxido de calco o cal). Las formulaciones más usuales son en forma orgánica dentro de estiércoles, en combinación con otros nutrientes como el nitrato cálcico, o de forma simple como el yeso, fertilizantes líquidos con CaO en forma quilatada.
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