Aspectos técnicos de una colmena y su mantenimiento

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Comparados con otros insectos polinizadores, como las abejas, los abejorros son más efectivos porque son más grandes y pueden visitar un número mayor de plantas por vuelo, es decir, más flores por minuto (una media de 20-30), y logran un mejor contacto con el estigma y los estambres.

Las colmenas comerciales empleadas en los cultivos hortícolas tienen una morfología simple, segura, fácil de controlar y que no precisan mantenimiento. La estructura de una colmena varía según su casa comercial, pero en general se divide en las siguientes partes o componentes:

A) Parte externa. Constituye el embalaje y/o protección. Está realizado en cartón reciclable con características hidrófobas protege a la colmena durante el transporte y manipulación, y de las condiciones climáticas adversas.

B) Parte interna. Alberga los distintos compartimentos de la colmena. Está fabricado en plástico reciclable o en cartón, según el modelo. Se divide básicamente en dos compartimentos: uno grande que contiene el nido con la cría de huevos y larvas, y comunica a un compartimento de comida movible. Gracias a una tapadera transparente es posible controlar con facilidad la calidad y la actividad de la colonia. Debido a que las flores de tomate carecen de néctar, las colmenas están dotadas de una bolsa o botella de jarabe artificial compuesto de azúcar y agua. Esta bolsa suele tener un peso de 2 – 2,5 Kg., cantidad suficiente para la vida entera de la colonia.

Cada colmena de abejorros comprende dos aperturas de vuelo, regulables con ayuda de una compuerta. El primero de ellos es el que se emplea en condiciones normales, permitiendo la entrada y salida de los insectos. El segundo orificio permite solo la entrada pero no la salida. Los orificios se comunican con el interior de la colmena mediante un pequeño tubo cónico. Todo el interior está protegido por algodón que aísla de las condiciones ambientales del exterior.

Instalación

Una colonia puede polinizar de 1000 a 3000 m2 de cultivo (2.000 m² en tomates redondos, 2.500 m² en tomates de carne, y 1.250 m² en tomates tipo Cherry) con una esperanza media de vida de 6 a 8 semanas. Una colmena consta de 50 a 60 obreras y el número de colonias necesarias depende del tipo de invernadero o túnel, de la estación del año, de la variedad de tomate, de la densidad de plantación y de la presencia de flores silvestres.

En la época de otoño – verano los abejorros pueden tardar en adaptarse a su nuevo entorno hasta 4 ó 6 días, por lo que es conveniente aplicar hormonas para el cuajado 1 ó 2 días antes de introducir la colmena, o una vez instaladas en el invernadero hasta que se adapten a su nuevo entorno y a la temperatura (es recomendable que la colmena esté cerrada dos días al aplicar hormonas). Al ser un periodo muy caluroso, se deben instalar en lugares bien ventilados, cubriéndolas con varias bandejas de poliestireno (corcho) o con mallas de sombreo que eviten la incidencia directa del sol. Estas bandejas también servirán para proteger a la colmena de la humedad y de la lluvia propias de los meses de invierno.

Antes de introducir la colmena hay que asegurarse de no haber tratado con productos incompatibles al menos durante los últimos 15 ó 20 días. Existe un listado con la compatibilidad de los diferentes productos químicos no perjudiciales para los abejorros y que es aconsejable consultar. Es conveniente tener las instalaciones lo suficientemente cerradas para evitar salidas a flores cercanas o cultivos próximos al que está siendo cultivado. Las colmenas se colocarán en la parte superior (hacia la banda Norte) de la finca y siempre orientadas hacia el Sur, de 0,5 a 1 metro sobre el suelo. Durante el período del invierno, es deseable la colocación al sol.

Para evitar el exceso de hormigas que se puede producir alrededor de la colmena, se recomienda el empleo de cola entomológica, grasa o pegamento alrededor del palo de sujeción, o azufre en la base. Es importante revisar exhaustivamente los tratamientos que se apliquen antes de introducir la colmena y respetar los plazos de seguridad, ya que de lo contrario perjudicaría al cuajado de los frutos. Cuando sean tratados los invernaderos vecinos se pueden subir las bandas o retirar las colmenas en caso de productos muy fuertes.

Otros factores importantes a tener en cuenta son:

  • Cortar cualquier suministro de CO2 en las proximidades de la colmena.
  • Después de colocar la colmena, se debe dejar la colmena cerrada durante 1 ó 2 horas hasta que los abejorros se tranquilicen. En verano las colmenas deben abrirse por la mañana.
  • Es importante que no se instalen varias colmenas juntas, los abejorros tienen tendencia a equivocarse y a penetrar en otra colmena.
  • Se debe controlar si existe espacio suficiente delante del orificio de vuelo de la colmena para que el abejorro pueda realizar su actividad sin obstáculos.

Cuando se abren las colmenas por primera vez las salidas de los abejorros son algo torpes pero transcurridos los vuelos iniciales de orientación comenzarán inmediatamente a polinizar la cosecha. En general, los abejorros son más activos por la mañana y por la tarde. Su actividad también depende de la forma de floración del cultivo.

Los abejorros son activos a temperaturas comprendidas entre los 10 y 30 grados Celsius. Pero su función es mejor a temperaturas entre 15 y 25 grados Celsius. En caso de temperaturas altas en el interior de la colmena, los abejorros no vuelan y mediante el movimiento de sus alas tratan de airear la colonia. En días muy calurosos los abejorros solo salen durante las primeras y últimas horas del día.

MANTENIMIENTO

La alimentación de los abejorros

Los abejorros dependen de dos tipos de alimento. Uno de ellos es el polen, de donde obtienen una cantidad de proteínas y es necesario para la construcción de la colonia. El polen es suministrado por las flores de tomate sin limitaciones. El segundo tipo de alimento es el néctar el cual contiene los azúcares necesarios que aportan la energía necesaria a los abejorros. Pero como la flor de tomate no produce néctar, las colmenas se suministran con un jarabe, compuesto de un 35 % de agua y un 65 % de azúcar (fructosa, glucosa y sacarosa) y conservantes, para la vida total de la población de abejorros de la colmena. Se recomienda vigilar el alimento líquido de la colmena y reponerlo en aquellas que sea necesario, siempre que el diseño de la colmena lo permita.

Control de decoloración de la flor

También es importante revisar periódicamente la actividad de los abejorros observando su vuelo así como las marcas que aparecerán en las flores polinizadas. Estas marcas son unas punteaduras o heridas marrones alrededor del cono de estambres de la flor que aparecen después de una o dos horas, dependiendo de la estación del año y de las condiciones climáticas.

En primavera es normal que un 80 – 90 % de las flores abiertas tengan estas marcas marrones. En verano este porcentaje puede bajar hasta un tercio de las flores abiertas debido a que la actividad de los abejorros es menor por las elevadas temperaturas que se alcanzan en el interior del invernadero.

Si las flores no están bastante marcadas, se debe observar el contenido de polen. La falta de producción suficiente de polen de buena calidad depende de factores externos como la temperatura, humedad, etc. Los abejorros no tocarán las flores sin polen y la fertilización no tendrá lugar.

Manejo de las colmenas

Eventualmente se puede abrir la cubierta de la colmena y observar la colonia. Durante el día no se encontrarán muchos abejorros en su interior ya que hasta un 80 % de ellos están trabajando en las plantas. Con este control periódico se puede conocer el estado de las colonias y si es necesario que sean reemplazadas por colmenas nuevas para que así no se vea afectada la fructificación.

Si es preciso retirar las colmenas para aplicar algún producto químico, se debe procurar dejar abierto sólo el orificio de entrada la mañana o tarde anterior al tratamiento para que todos los abejorros se introduzcan en la colmena y no salgan, evitando así posibles muertes por toxicidad. Se recomienda retirar la colmena al anochecer cuando todos los abejorros estén dentro, o por el día tras haber cerrado el orificio de salida dos horas antes. Es posible que siempre queden unas pocas obreras que pasan la noche fuera de la colmena y que morirán por los tratamientos fitosanitarios. La colmena no deberá estar cerrada más de cuatro días sin un aporte extra de alimento y se conservarán en un lugar bien ventilado, a la sombra y lejos de olores extraños y productos químicos a una temperatura de 18 – 20 ºC.

Cuando se vuelvan a introducir las colmenas retiradas, se deben colocar en el mismo lugar donde estaban inicialmente, con la misma orientación para evitar una desorientación de los abejorros. Para ello es conveniente enumerar las colmenas y los lugares donde estaban colocadas y evitar así posibles confusiones cuando se vuelvan a colocar. La mezcla de distintos cultivos y/o variedades puede provocar diferencias de polinización por los abejorros, para lo cual, deberán tomarse las medidas oportunas.

Protección del cultivo

En este apartado se dan algunas indicaciones relacionadas con las técnicas de cultivo y el empleo de sustancias químicas o fitosanitarios en el cultivo de tomate y su directa o indirecta repercusión sobre la actividad polinizadora de los abejorros. Por ello destaca:

  • La combinación de abejorros con el uso de enemigos naturales no presenta ningunos problemas.
  • Los productos químicos utilizados en agricultura tienen efectos directos o indirectos en los abejorros. Los efectos directos ocurren en las obreras y en estado larvario como resultado del contacto o digestión de un producto químico, y los efectos indirectos ocurren cuando el abejorro realiza su visita a las flores tratadas y contacta con la materia activa a través del olfato.

Como se ha mencionado anteriormente, es importante que se realicen los tratamientos en el momento oportuno y en la dosis recomendada por el fabricante del producto. Se debe consultar la lista de efectos secundarios de pesticidas en abejorros en invernadero. Estas listas presentan la materia activa, el nombre comercial, el método de aplicación y la peligrosidad para los abejorros.

Los efectos secundarios de los pesticidas en Bombus se pueden dividir en tres categorías:

  • Categoría A: Utilizables sin sacar la colmena.
  • Categoría B: Sacar la colmena antes de tratar.
  • Categoría C: No utilizar en combinación con abejorros.

Cuando se apliquen productos de la categoría B, hay que cerrar las colmenas 1,5 o 2 horas como mínimo antes de tratar. Para ello se utiliza el orificio de vuelo que permite solo la entrada de los abejorros a la colonia. Cuando se utilizan productos de categoría A se aconseja cubrir bien las colmenas tras ser cerradas.

Una vez introducidas las colmenas en el invernadero es recomendable solo utilizar productos de categoría A y B. Cuando aplicamos productos de categoría B es aconsejable sacar la colmena y una vez que las plantas estén secas (tratamientos pulverizados) volver a introducirlas en el mismo sitio que estaban y con la misma orientación. Es importante tratar con aquellos productos que sean utilizables sin sacar la colmena (categoría A), ya que así se consigue evitar un parón en la polinización consecuencia de tener la colmena fuera del invernadero durante varios días. En los meses de calor este parón lleva consigo una pérdida de flores ya que la floración es muy rápida, y por tanto, una pérdida de futuros frutos comerciales.

La persistencia de los pesticidas es otro factor a considerar para evitar posibles toxicidades en los abejorros. Es importante que las colmenas estén fuera del invernadero durante el periodo de persistencia del producto aplicado. En los cultivos bajo plástico esta persistencia se ve incrementada debido a que el plástico absorbe el producto y lo desprende poco a poco. Nunca se deben usar insecticidas con efectos residuales largos o con grandes espectros de actuación ya que son mortales para los abejorros.

Los productos más peligrosos son los insecticidas, siendo la mayoría letales. En el caso de acaricidas y nematicidas, normalmente habrá que sacar la colmena del invernadero un plazo de tiempo que dependerá de la materia activa usada. Los fungicidas en general son inocuos. Se piensa que existe un efecto repulsivo del zineb. Si se emplean fitohormonas la introducción de la colmenas ha de hacerse 15 días después de la última aplicación ya que la mayoría de ellas tienen un efecto repulsivo para los abejorros.

Es importante nunca usar insecticidas con efectos residuales largos o con grandes espectros de actuación ya que son mortales para los abejorros. Algunos insecticidas con corto efecto residual se pueden aplicar en casos extremos. En este caso es importante sacar los abejorros del invernadero por un corto o largo periodo de tiempo. En principio todos los tipos de tratamientos que están prohibidos parta la abeja común, también son dañinos o mortales para los abejorros.

El espolvoreo de insecticidas es peligrosos e incluso mortal para estos insectos ya que durante el vuelo portan el insecticida al nido, perjudicando a los huevos y a las larvas.
Cuando se usen bombas de humo las colmenas deben sacarse del invernadero. Cuando se trata con el agua de riego por goteo es importante asegurarse de que los abejorros tienen un fácil acceso al jarabe artificial de sus nidos, ya que si no fuera así podrían beber de los goteros y morir.

La tendencia es la de emplear insecticidas y otros productos compatibles con las colmenas, sobre todo cuando la mayoría de los tratamientos son frecuentes, por ejemplo como es en el control de la mosca blanca. Esto ha llevado a que la mayoría de las casas comerciales de fitosanitarios oferten más productos compatibles y que la demanda por parte del agricultor sea mayor. Otro aspecto a tener en cuenta es la posible toxicidad provocada por los tratamientos fitosanitarios de las fincas colindantes, sobre todo cuando las bandas del invernadero están abiertas.

Causas que pueden alterar el trabajo de los abejorros

Como se ha indicado anteriormente, es recomendable hacer controles periódicos de la actividad de los abejorros. Esto se puede realizar observando si las flores presentan las punteaduras marrones típicas causadas por los abejorros. Si las flores no están marcadas o el porcentaje de flores polinizadas es muy bajo, las posibles causas pueden ser:

  • La colmena puede estar muerta o debilitada por la acción de un insecticida o ataque externo de hormigas u otros enemigos naturales.
  • El olor de un producto químico les repele, como es el zineb.
  • No existen larvas a las que alimentar por lo que los abejorros no necesitan salir en busca de alimento. La colonia ha finalizado su vida útil.
  • Ausencia de polen en las flores o se encuentra en formas no asimilables.
  • Los abejorros han encontrado otra fuente de alimento más atractiva en las plantas silvestres del exterior, como son los árboles frutales.
  • La salida de la colmena está obstruida o excesivamente sombreada.
  • Mala separación entre cultivos.
  • El número de colmenas situadas en el invernadero es insuficiente, por lo que no se polinizan todas las flores.
  • Hay diferencias en las condiciones climáticas o de cultivo.
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