Estrategias para la fertilización de berries

0
Share

Dentro del grupo de berries, cada una de ellas tiene unos requerimientos diferentes tanto en lo referente a suelo como a agua de riego. A continuación se comenta para cada especie.

Fresa:

  • Suelo: Prefiere suelos de textura media y con buena aireación y drenaje. En cuanto al pH óptimo para su desarrollo, se encuentra en el intervalo comprendido entre 6 – 8. En caso de disponer de un suelo ácido, será necesario prestar especial atención a los aportes de calcio y magnesio. Si por el contrario, el suelo fuese alcalino, habría que cuidar la concentración de hierro, entre otros microelementos.
  • Agua: Es un cultivo muy exigente tanto en cantidad como en calidad del agua de riego. La dosis total de agua deber ser suficiente y estar muy repartida a lo largo del ciclo de cultivo.

Frambuesa:

  • Suelo: Se adaptan a suelos muy diversos aunque suelos arcillosos o con mal drenaje no son los más adecuados para esta especie. El pH del suelo debe encontrarse de 6 – 8.
  • Agua: Precisa de riegos por aspersión durante la estación cálida. Únicamente deben realizarse los estrictamente necesarios, en tanto que las raíces son muy sensibles a la humedad del suelo, por lo que en caso contrario podría originarse la pérdida de flores.

Arándano:

  • Suelo: Esta especie prefiere suelos arenosos, en tanto que necesita la permeabilidad de los mismos para encontrarse en condiciones óptimas de crecimiento. Prefieren suelos con pH ácidos (pH 4 – 5.5). Si el suelo de cultivo en cuestión no es ácido, será necesario recurrir a la realización de prácticas que los favorezcan, tales como la incorporación de azufre.
  • Agua: Las mayores necesidades de riego se encuentran en las etapas correspondientes al crecimiento y maduración de los frutos.

Mora:

  • Suelo: Pueden desarrollarse en diversos tipos de suelo, siempre y cuando éstos sean permeables y ricos en materia orgánica. El pH óptimo para su desarrollo se encuentra entre 6 y 7.5.
  • Agua: Es una especie con bajos requerimientos hídricos. Sin embargo, si es sometida a una interrupción en el riego habitual, puede responder con la reducción del calibre y por tanto también, con la disminución del rendimiento final del cultivo.

Como anotación común a todas las especies de berries, en cuanto a la calidad del agua de riego, comentar que las berries son especies bastantes sensibles a una elevada conductividad eléctrica, tal y como se muestra en la siguiente tabla (Tabla 1).

Pérdida de rendimiento por elevada CEar (mmhos/cm)
  10% 25% 50%
Fresa 1.5 2 2.5
Frambuesa 1.5 2 2.5
Mora
Arándano 1.0 1.5 2.0

Tabla 1. – Relación entre la CE del agua de riego y el rendimiento 

Por otro lado, también es común a todas ellas, la sensibilidad ante un estrés hídrico, ya que esta falta de agua provocaría la deshidratación de los frutos, mostrándose los mismos arrugados y sin brillo.

Efecto de los Nutrientes en Berries 

Para realizar una adecuada fertirrigación del cultivo, es necesario conocer cuáles son las necesidades de la planta en función del estado fenológico en el que se encuentre. Se pueden destacar las siguientes:

  • Formación de nuevos órganos: En esta etapa los aportes de Calcio son de especial importancia. El calcio en general se caracteriza por ser un nutriente de movilidad reducida. Sin embargo es durante este período cuando este catión se mueve más rápidamente, formando así de manera más eficaz las nuevas estructuras de la planta. Por otro lado, en la formación del sistema radicular, decir que también realiza una importante labor el fósforo.
  • Crecimiento y Desarrollo: Durante el crecimiento de los órganos formados, la demanda de agua y nutrientes aumenta, pero en especial la correspondiente al nitrógeno.
  • Floración y Cuajado: Durante la floración, las raíces funcionan a pleno rendimiento absorbiendo nutrientes, para posteriormente trasladarlos hacia los órganos reproductivos. En esta labor, el potasio juega un papel fundamental en el transporte de carbohidratos (el 90% del peo seco del fruto son carbohidratos). Por otro lado, también hay que tener en cuenta la función del fósforo en la floración, ya que junto al boro y molibdeno, favorecen la generación de flores con morfología y polen óptimos para que la polinización de las mismas sea la esperada.
  • Engorde de frutos: Es el proceso durante el cual, la traslocación interna de nutrientes y azúcares, así como la absorción externa de agua y nutrientes, es mayor. Dicho de otro modo, es en este estadío fenológico cuando la demanda de nutrientes es máxima, sobre todo de potasio. La aplicación de potasio, si además es combinada con calcio aplicado preferiblemente de modo foliar a dosis relativamente bajas, favorece la formación de las paredes celulares del fruto y su correspondiente llenado, lo cual se traduce en un aumento del peso del fruto. La aplicación de calcio, facilita también el estiramiento de dichas paredes celulares, por lo que consecuentemente, el calibre del fruto también aumenta y permite que el potasio pueda continuar el llenado con más facilidad. Por otro lado, entre las funciones del potasio, pueden destacarse también el aumento de la concentración de azúcares del fruto (grados Brix), de la resistencia mecánica y de la vida post-cosecha.

Nutrición de Berries 

Cada especie presenta unas necesidades nutricionales y por tanto también, las extracciones que llevan a cabo son diferentes entre sí. Entre las especies que componen el grupo de los frutos rojos, es el frambueso el que realiza las mayores extracciones, aunque es importante tener en cuenta también, que éstas dependen de factores tales como la edad de la planta, el crecimiento de la misma, etc. El crecimiento anual de la planta esta relacionado con el requerimiento de nutrientes para la formación de fotosintatos, estructuras celulares y reacciones metabólicas.

A continuación se facilitan los nutrientes más importantes en la fertilización de berries, así como el efecto que ejerce cada uno de ellos en dichas especies:

Nitrógeno

El nitrógeno es un nutriente que en líneas generales estimula el crecimiento de la planta. Si su aplicación es deficitaria, la planta responde con un amarilleo generalizado de los tejidos, mientras que si se abona con nitrógeno en exceso, los tejidos se ablandan, inclusive los frutos, debido a un crecimiento vegetativo excesivo.

Las berries  no demandan de abonados ricos en nitrógeno, restringiéndose prácticamente la importancia de este nutriente a las fases relacionadas con el crecimiento vegetativo de la planta.

En cuanto al tipo de nitrógeno a utilizar depende de la especie:

  • En frambuesas y moras, se recomienda la aplicación de la forma nítrica, sobre todo en la brotación y cuajado.
  • En arándano, se recomienda la aplicación de la forma amoniacal debido a la baja actividad de la enzima nitrato-reductasa. Sin embargo, en algunos estadíos fenológicos aumenta la absorción de nitrógeno nítrico por lo que también se aconseja su aplicación. Por otro lado, el nitrógeno en forma amoniacal disminuye el pH, otra razón por lo que no se aconseja su aplicación en frambuesa y mora.

Por último, cuidar las aplicaciones de amonio, ya que este elemento compite con los cationes Ca2+, Mg2+ y K+, dificultando la producción de azúcares y el transporte de fotosintatos, lo que se traduce en la diminución de la calidad de los frutos.

Potasio

El potasio interviene tal y como se ha comentado anteriormente en la regulación osmótica y en el transporte de azúcares al fruto. Si las aplicaciones de potasio son deficitarias, el color de las hojas se aclara, éstas se marchitan y muestran una cierta necrosis marginal. Además los frutos pesan menos, son de menor calibre y su contenido en azúcares es bajo.

Calcio

El calcio interviene en la formación de estructuras celulares. Su déficit provoca la muerte de ápices en crecimiento, que los tallos sean más débiles y los frutos menos firmes y más susceptibles de sufrir enfermedades o daños mecánicos.

Boro

El boro está relacionado con la formación del tubo polínico principalmente. Si se muestra un déficit de este nutriente, las hojas pueden mostrar tonalidades más claras y menor tamaño, así como deformaciones aparentes. Al mismo tiempo, interviene en el éxito del cuajado.

Este nutriente  es de especial importancia en cultivos de frambuesa y mora debido a que son polidrupas, ya que si es deficitario, los frutos sufrirán deformaciones. En arándano se manifestará únicamente mostrando una reducción en el número total de frutos.

Planes Nutricionales

A continuación, se facilitan los planes nutricionales para varias especies de berries. Evidentemente, cada uno de ellos deberá ser adaptado a las necesidades de cada explotación, en función de los análisis de suelo y de agua de riego realizados con anterioridad.

Plan Nutricional para Cultivo de Fresa

  • Abonado de fondo proporcionando 100g/m2 de abono 15-15-15.
  • Riego abundante durante la plantación.
  • Hasta el inicio de la floración, se recomienda regar 3 veces a la semana con las siguientes aportaciones: 25 g/m2 N + 0.20 g/m2 P2O5 + 0.15 g/m2 K2O + 0.10 g/m2 MgO
Macronutrientes

(%)

Micronutrientes

(ppm)

N 2.50-4.00 Fe 50-250
P 0.25-1.00 Mn 30-350
K 1.25-3.00 B 20-75
Ca 1.00-2.50 Cu 6-100
Mg 0.25-1.00 Zn 20-250
S 0.13-0.48 Mo 0.25-0.50
    Cl (%) 0.10-0.50

Tabla 2. – Concentraciones adecuadas en hojas maduras de fresa durante las fases de floración / producción.

  • A partir de la floración y hasta el final de la recolección, el riego debe ser diario y el abonado “0.30 g/m2 N + 0.30 g/m2 K2O” 3 veces a la semana, junto con 2 aportaciones semanales de 0.25 g/m2 P2O5. Si aparecen deficiencias de magnesio, pueden ser corregidas mediante la aplicación semanal de 0.10 g/m2 de MgO.

Plan Nutricional para Cultivo de Frambuesa

El frambueso es la especie de berries que realiza mayores extracciones. Por esta razón, es un frutal que agota mucho el terreno y que requiere por tanto de un abonado de plantación importante para que la vida útil de los frutales sea lo más larga posible (se establece el objetivo en 20 años).

Rendimiento Necesidades nutricionales (kg/ha)
(t/ha) N P2O5 K2O
10 55-60 20-22 60-68
12 66-72 25-28 73-80
15 82-90 30-35 90-100

Tabla 3. – Necesidades anuales de NPK en etapa productiva 

Se recomiendan las siguientes actuaciones para la fertilización de frambuesos:

  • Fuerte abonado de plantación y de conservación bianualmente.
  • Aportes anuales de estiércol bovino (15 – 20 t/ha) o gallinaza (10 t/ha).
  • Incorporación de paja troceada (10 t/ha).
  • Aplicación de sulfato amónico o nitrato de calcio (400 kg/ha) o urea (150 – 200 kg/ha).
  • aportación anual, preferiblemente en primavera, de un fertilizante con equilibrio 10-10-10 (500 kg/ha).

Plan Nutricional para Cultivo de Arándano

Por último, comentar que las necesidades anuales de los principales macronutrientes son las siguientes (Tabla 4):

Rendimiento Necesidades nutricionales (kg/ha)
(t/ha) N P2O5 K2O
6 15-18 5-6 15-18
10 25-30 8-9 25-30
15 38-45 12-14 38-45

Tabla 4. – Necesidades anuales de NPK en etapa productiva

Como anotación, la fuente de fertilizante nitrogenado que prefiere el arándano es la urea o el sulfato de amonio por razones que anteriormente fueron comentadas. De todos modos, ésta debe ser controlada, en tanto que ambas acidifican el pH del suelo pudiendo llegar incluso a incrementar el aluminio y el magnesio disponible para las plantas en el suelo y que consecuentemente el equilibrio de la fertilización desaparezca.

Related Posts