02/12/2022

Revista InfoAgro México

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Hongos responsables de la pudrición de la corona en berries

Hongos responsables de la pudrición de la corona en berries

Introducción

El cultivo de las berries supone en la actualidad una enorme importancia en México, tanto social como económica, mostrando un crecimiento constante en los últimos años de la producción, así como de la superficie, con más de 52 mil hectáreas cultivadas en este momento de estas frutillas. Las cifras económicas de exportación se traducen en 2 mil 800 millones de dólares en producto fresco y más de 3 mil millones en forma de congelados. La suma total de ambas ya supera, en valor, a las exportaciones de aguacate, lo que supone un hecho a tener en cuenta.

Sin embargo, la producción de berries se está viendo amenazada por la presencia en las parcelas de cultivo de distintas especies de hongos, responsables de enfermedades que causan mermas en el rendimiento y pérdidas económicas. Algunos ejemplos son la marchitez de la zarzamora (Fusarium oxysporum f. sp. Mori), la roya tardía de la hoja de la frambuesa roja (Pucciniastrum americanum) o la pudrición de la corona en fresa (Neopestalotiopsis sp.), entre otras, que están devastando plantaciones de berries en regiones como Michoacán, Sur de Jalisco y Baja California. Para los especialistas, la solución no es rápida ni fácil, siendo necesario un estudio más profundo de los condicionantes que dan lugar a estos problemas.

Hongos relacionados con la pudrición de la corona

En general, los principales síntomas asociados con esta enfermedad son lesiones de coloración rojiza a café oscuro en el centro de la corona de las plantas, que al pasar el tiempo desencadenan una necrosis generalizada, imposibilitando así el flujo de agua y nutrientes hacia la parte área de las mismas. Como consecuencia de la muerte de la corona, el follaje deja de recibir agua y se marchita (Morales et al., 2017).

En México, la pudrición de la corona, también conocida con el nombre de “secadera de la fresa”, muestra como síntomas principales en plantas de fresa, un marchitamiento general, así como la muerte gradual de la planta (Ceja-Torres et al.,2018).

Diversos autores han identificado distintas especies de hongos causantes de síntomas de esta enfermedad. Algunos son organismos de suelo como Fusarium sp., Phytophthora sp., Rhizoctonia sp., Pythium sp., Neopestalotiopsis sp. o Verticillium sp., afectando a la planta desde su sistema radical hasta alcanzar la muerte de la misma. Otros, como Rhizopus sp., Rhizoctonia sp., Fusarium sp., Sclerotinia sp. o Penicillium expansum, pueden afectar a los frutos después de ser cosechados, siendo conveniente almacenarlos a bajas temperaturas (Badenier, 2015).

A este respecto, Vallejo (2021) establece una valiosa relación bibliográfica (tabla 1), con los principales hongos implicados en la enfermedad, los síntomas asociados a la pudrición de la corona en cultivos de fresa y los países donde fueron reportados. Es la siguiente:

Hongos Lugar de reporte Síntomas observados Referencia bibliográfica
Rhizoctonia solani
Brasil 🇧🇷
Disminución progresiva del crecimiento. Enrojecimiento de foliolos, peciolos y corredores. Podredumbres secas del ápice de la corona, estípula y base de los peciolos.
Tanaka et al. (1995)
Fusarium oxysporum f. sp. fragariae
Polonia 🇵🇱
Marchitamiento de la planta.
Hetman (2001)

Fusarium oxysporum

Phytophthora sp.

P. aphanidermatum

Rhizoctonia fragariae

México 🇲🇽
Necrosis en raíz y corona. Muerte general de las plantas.
Ceja et al. (2008)

Macrophomina phaseolina

Argentina🇦🇷

Italia 🇮🇹

Clorosis de las hojas, corona y raíces. Tejidos necróticos de una coloración marrón rojiza a marrón oscuro del anillo vascular. Ennegrecimiento con varios esclerocios subepidérmicos oscuros, oblongos.
Baino et al. (2011) Gerin et al. (2018)

Fusarium solani

España 🇪🇸
Marchitez del follaje. Retraso del crecimiento. Secado de las plantas. Muerte de las hojas más viejas. Tejidos vasculares y corticales de la corona con una coloración de naranja a marrón.
Pastrana et al. (2014)

Pestalotiopsis clavispora

Italia 🇮🇹 España 🇪🇸
Áreas necróticas de una coloración rojiza marrón en los tejidos internos de la corona y la raíz.
Chamorro et al. (2016) Sigillo et al. (2019)

Pestalotiopsis sp.

México 🇲🇽

Vietnam 🇻🇳
Bangladés 🇧🇩

Secado de las plantas desde el borde de las hojas hacia la corona. Hojas y flores completamente secas. Color oscuro en tallos y negro en raíces. Corona afectada de forma leve. Antracnosis en frutos, micelios en el ápice y necrosis de los sépalos.
Dung et al. (2016) Ara et al. (2017) Morales et al. (2019)

Pestalotiopsis spp.

Bélgica 🇧🇪
Necrosis en el eje de la hoja y en partes de la corona superior. Podredumbre de la corona basal y un colapso generalizado de la planta.
Van Hemelrijck et al. (2017)

Phytophthora nicotianae

Estados Unidos 🇺🇸
Marchitez y color marrón rojizo oscuro de la corona.
Marin et al. (2018)

Neopestalotiopis clavispora

Argentina 🇦🇷 Uruguay 🇺🇾
Hojas necróticas rojizas en zonas internerviales. Áreas de color óxido en las hojas más viejas, desde los márgenes hasta cubrir toda la hoja. Áreas necróticas y decoloración de las raíces y la corona, causando la muerte de la planta.
Obregón et al. (2018) Machín et al. (2019)

Neopestalotiopsis rosae

Egipto 🇪🇬 México 🇲🇽
Secado del borde de las hojas hasta su totalidad. Decoloración de los tejidos internos de la corona. Pudrición de raíz y corona.
Essa et al. (2018) Rebollar et al. (2020)

Fusarium oxysporum

México 🇲🇽 Ecuador 🇪🇨
Marchitez vascular. Amarillamiento y necrosis de raíces. Decoloración externa e interna de los tallos y brotes muertos. Disminución de la biomasa, fresca y seca, de las plantas.
Bárcenas et al. (2019) Guevara et al. (2019)

Neopestalotiopsis mesopotámica

Ecuador 🇪🇨
Manchas necróticas en margen y ápice de hojas jóvenes, avanzando hasta secarlas completamente. Necrosis interna del tejido vascular de color pardo rojizo. Colapso general de la planta.
Intriago et al. (2021)
Tabla 1. Principales hongos relacionados con la pudrición de la corona en fresa, síntomas observados, lugar de reporte y referencias bibliográficas. Vallejo (2021).

Según esta revisión bibliográfica reciente, en territorio nacional se ha registrado la presencia de distintos hongos como son Fusarium oxysporum, Phytophthora sp., P. aphanidermatum, Rhizoctonia fragariae, Pestalotiopsis sp. o Neopestalotiopsis rosae, cuyos síntomas más comunes responden a pudrición en raíz y corona, secado de distintas partes de la planta, oscurecimiento en distintos órganos y muerte general de las plantas.

Un serio problema en la actualidad

La producción de berries supone una fuente de ingresos importante debido a la demanda que presentan estas frutillas por parte de los consumidores durante los últimos años, con unas cifras en aumento en lo que a exportación se refiere.

Sin embargo, hay una serie de factores que están haciendo peligrar la continuidad de la producción de las berries. Uno de ellos es la alta incidencia de determinados organismos causantes de enfermedades, como las de corona y raíz, que provocan un descenso en el rendimiento de los cultivos.

Según Zazzetta et al. (2018), estas enfermedades de la corona y la raíz son difíciles de controlar debido que los principales patógenos que las causan, Fusarium sp. y Neopestalotiopsis sp., forman estructuras de resistencia que permanecen en el suelo durante mucho tiempo y se multiplican a través de los años. Para Vallejo (2021), es preciso tener presente la importancia de estas enfermedades, así como la ausencia de estudios que evalúen la patogenicidad y agresividad de aislados fúngicos asociados a esta enfermedad en cultivos tan trascendentales, como es el caso de la fresa.

En territorio nacional, el Dr. Rebollar, especialista en fitopatología por la Universidad Autónoma de Chapingo, señala que estos fitopatógenos han evolucionado, siendo más difícil su control. De esta manera, avanzan por las parcelas de cultivo, arrasando a su paso la mayor parte de las plantas. Para Rebollar, el problema resulta complejo a la vez que multifactorial, por lo que son necesarios estudios de diversos factores que intervienen como resistencia, periodos de incubación, de estructura poblacional, análisis de suelos y agua, entre otros. De este modo, se podrá establecer una estrategia de manejo integral, con un carácter mayoritariamente preventivo.

Dicha estrategia se debe basar en las siguientes premisas:

  • Identificar la fuente de infección primaria.
  • Identificar el mecanismo de dispersión de la enfermedad en la parcela, así como el papel del ambiente en el desarrollo de la enfermedad.
  • Aplicar un protocolo preventivo desde la preparación del terreno y la fase pretrasplante.
  • Realizar un programa de manejo integral que considere al cultivo como el centro de la estrategia, siendo necesario ligar este manejo integral con el conocimiento epidemiológico de la enfermedad.
  • Llevar a cabo aplicaciones preventivas de algunos fungicidas sistémicos a la base del tallo unos días después de la poda, aunque no es una medida totalmente eficaz ni definitiva.
  • Integrar las herramientas biológicas y biorracionales en el proceso, ya que son componentes importantes, con base en el conocimiento epidemiológico.

Para concluir, el Dr. Rebollar expone que existen tres aspectos esenciales a la hora de abordar este problema actual, que son:

  • Las enfermedades emergentes en los cultivos de berries.
  • El complejo de enfermedades existentes en el suelo.
  • Un plan de control basado en estrategias de manejo integrado.

Asimismo, los resultados de sus estudios ponen de manifiesto que son realmente importantes algunos aspectos como: el origen y el estado inicial de las plantas, los antecedentes de la parcela, las aplicaciones preventivas con fungicidas (químicos, biológicos y/o biorracionales) antes del trasplante, las prácticas de esterilización (fumigación, biofumigación, solarización, biosolarización o desinfestación anaeróbica), la incorporación de complejos microbianos y sustratos ricos en carbono que compitan con los fitopatógenos o un manejo adecuado del cultivo que reduzca los periodos de estrés y evite la dispersión de la enfermedad.