Muerte descendente y pudrición del pedúnculo en frutos de mango: Lasiodiplodia theobromae

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La muerte descendente es una de las enfermedades que mayores pérdidas provoca en post-cosecha de mango. Los daños son mayores sobre todo si el almacenamiento es prolongado, ya que reduce la calidad de los frutos, limitando por tanto su comercialización.

El origen de esta enfermedad es impreciso, ya que son diferentes los hongos conocidos como agentes causales de la muerte descendente y consecuentemente de la pudrición del pedúnculo. Sin embargo, cabe destacar en México y, en concreto en cultivo de mango, Lasiodiplodia theobromae. Se trata de un hongo cosmopolita, con un amplio rango de hospederos y que puede presentar diversas formas bien diferenciadas, que fue constatado en México por primera vez en 1976.

Agentes Causales

La muerte descendente es causada por un complejo de hongos de la familia Botryosphaeriaceae, entre los cuales se encuentran los siguientes: Dothiorella dominicana, Lasiodiplodia theobromae, Neofusicoccum parvum, Neofusicoccum mangiferae, Phomopsis mangiferae y Pestalotiopsis mangiferae. Sin embargo, es L. theobromae el hongo más virulento en cultivo de mango.

Características morfológicas de los agentes causales

Las características morfológicas de los diferentes agentes causales se muestran en la tabla siguiente (Tabla 1).

  Micelio Conidios
L. theobromae Velloso áereo

Gris-Negro

Hialinos, granulares, ovoides-elipsoides y pared gruesa.

Inicialmente aseptados y cuando maduran uniseptados.

N. mangiferae Velloso

Gris

Hialinos, unicelulares, ovoides-elipsoides.

Color marrón claro y globosos.

N. parvum Algodonoso

Gris

Hialinos, unicelulares y fusiformes-naviculares.
D. dominicana Algodonoso

Gris

Hialinos, unicelulares y fusiformes-escafoides.
P. mangiferae   Hialinos, unicelulares y:

α-conidios: ovoides-fusiformes

β-conidios: filiformes con curvas

Pe. mangiferae   Fusiformes y rectos, ligeramente curvados. Forma acérvulos.

Tabla 1. Características morfológicas de los hongos agentes causales de la muerte descendente.

Desarrollo de la Enfermedad

La infección puede ocurrir a través de:

  1. Esporas: Desplazadas por insectos vectores que han resultado ser atraídos por los compuestos volátiles de los frutos que sufren esta pudrición. El agua de lluvia y el viento también pueden ejercer de vectores. Las esporas permanecen sobre el tejido vegetal de la planta, pudiendo germinar y penetrar en la epidermis a través de posibles heridas (origen mecánico o insectos normalmente) en la misma.
  2. Semillas, estomas y lenticelas: En este caso, las hifas son capaces de colonizar las partes florales. Se desarrollan sin manifestarse, hasta alcanzar el pedúnculo semanas después de la floración. Este estado de quiescencia puede acortarse si se ve favorece por situaciones de estrés. En general, cuando el fruto madura es cuando el hongo infecta al fruto a través del pedúnculo y se desarrolla en los haces vasculares del mismo.
  3. Contacto físico entre frutos enfermos o con los exudados drenados por los mismos.

Una vez producida la infección el hongo coloniza el sistema vascular y avanza por delante de los síntomas visibles. L. theobromae, entre otros, sobrevive sobre tejidos muertos en el árbol o en el suelo y especialmente en frutos momificados.

Por otro lado, el desarrollo de la enfermedad es más probable en frutales de mayor edad, sobre todo si se ha llevado a cabo un manejo inadecuado. Determinadas condiciones ambientales también favorecen el desarrollo de la enfermedad: Rango amplio de temperaturas, déficit hídrico, elevada humedad relativa, suelo demasiado arcilloso, radiación directa del sol (quemaduras en los frutos), etc.

Concretamente, las condiciones óptimas para el desarrollo de L. theobromae son:

  • Temperatura: Mínima 15°C, Óptima 28°C y Máxima 40°C.
  • Fotoperíodos mayores a 16 horas de exposición de la planta a la luz, favorecen la información de picnidios.
  • Nutrición inadecuada: La presencia de Nitrógeno en exceso en la nutrición de la planta, así como en el ambiente, favorece la esporulación del hongo.

Síntomas

Los síntomas observables sobre el pedúnculo y/o en frutos de mango dependen del hongo que haya causado en concreto la enfermedad. Por tanto:

  • theobromae, D. dominicana y N. mangiferae: Las lesiones inicialmente no son muy apreciables. Surgen desde el pedúnculo y su aspecto es un tanto acuoso. Posteriormente, se escurecen y forman ondulaciones en la base del pedúnculo del mismo. El tejido necrótico se encuentra bajo la cutícula e invade el fruto en su totalidad, si las condiciones ambientales así lo favorecen. Puede aparecer micelio en la superficie alrededor del pedúnculo y un exudado acuoso de color oscuro.

En cuanto al tejido vegetal, comentar que las ramas también se secan, lo cual se conoce como muerte descendente, en tanto que los síntomas comienzan desde el ápice hasta alcanzar la base de la rama en cuestión. Los haces vasculares de las ramas enfermas aparecen necrosados y con exudados gomosos y rojizos. Si el estado de la enfermedad es muy avanzado, se aprecia una defoliación parcial del frutal, además de ramas en las que hay al mismo tiempo tanto hojas secas como verdes.

  • mangiferae: Las lesiones en este caso son oscuras y circulares alrededor del pedúnculo, avanzando más lentamente que en el caso anterior. Además, se observa la producción de acérvulos en lesiones avanzadas.

Control

Control Preventivo y Cultural

  • Realizar podas con objeto de reducir el inóculo en el tallo del cual emergen nuevas inflorescencias. Podar toda herida ya que resultan ser puntos de entrada para el hongo.
  • Evitar períodos de estrés, principalmente hídrico ya que favorece la incidencia de la enfermedad.
  • No colocar los frutos cosechados en el suelo ya que favorece la dispersión del hongo.
  • Enfriamiento de los frutos cosechados a una temperatura de 13°C aproximadamente.
  • Almacenamiento fresco y ventilado. También puede optarse por un almacenamiento bajo atmósfera controlada/modificada.

Control Químico

  • Para prevenir la enfermedad químicamente se recomienda la realización de aplicaciones foliares a base de cobre cada 15-20 días. Otras materias activas que también se pueden utilizar para la prevención de la muerte descendente son Captán, Maneb, Zineb y Benomil, a aplicar desde el inicio de la floración hasta un mes antes de la cosecha (Tucuch et al., 2005).
  • Ozono, yodo y cloro (Barboza-Martínez et al., 2002): La aplicación de estos elementos interviene en la germinación de esporas de theobromae. Según el estudio realizado sobre frutos de mango, la aplicación de yodo redujo en un 90% la germinación de esporas y la de ozono y cloro en un 70 y 60% respectivamente.
  • Lavado y posterior aplicación de Tiabendazol reduce también la incidencia de la enfermedad (Tovar et al., 2013).
  • Inmersión, pulverización o aplicación a ultra bajo volumen de Benomil (Plan et al., 2002).
  • Combinación de agua caliente y Benomil y la aplicación de Procloraz y un tratamiento de 2.4 – diclorofenoxiacético diluido en cera (Kobiler et al., 2001).
  • Utilización de fungicidas tales como: cipronidil+fludioxinil, piraclostrobin+boscalid, procloraz, hipoclorito sódico, tebuconazol e iprodione.

Control Biológico

No se tiene mucha información acerca del control biológico de estos hongos. Sin embargo, en estudios realizados por Silimela y Korsten en 2006 y Shama et al. en 2009, se recomienda la utilización de Bacillus licheniformis para el control de Antracnosis y de hongos de la familia Botryosphaeriaceae. El tratamiento debe ser previo a la cosecha y con una frecuencia de 3 semanas desde la floración.

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