20/02/2024

Revista InfoAgro México

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Producción y rendimiento del cultivo de Apio

Producción y rendimiento

del cultivo de Apio

 

  1. Introducción

 

  1. Superficie de cultivo

 

  1. Producción nacional

 

  1. Rendimiento del apio

 

  1. Introducción

 

En 1980, la superficie de apio registrada en territorio nacional era de 51 hectáreas, las cuales supusieron una producción de 389 toneladas. Relacionando ambas cifras, se obtiene un rendimiento de cultivo para ese año de 7.8 t/ha, según datos de SIAP. Con el paso de los años, tanto la superficie como el volumen cosechado, han experimentado un gran crecimiento, con ciertas oscilaciones interanuales, pero alcanzando sus valores más altos en el periodo próximo a 2020, especialmente a partir de 2017, con cifras muy superiores, como sucede con el rendimiento, que alcanzó las 44.7 t/ha en dicho año. 

 

  1. Superficie de cultivo

 

La superficie registrada de un determinado cultivo puede ser un dato valioso, ya que puede aportar información útil acerca de aspectos como la proporción del área del mismo, su evolución en el tiempo u otros datos de interés. 

 

En el caso del apio, la figura 1 muestra la evolución en un largo periodo de tiempo de la superficie sembrada (barras azules) y la superficie cosechada (barras naranjas) a nivel nacional en el intervalo comprendido entre 1980 y 2020. La relación entre ambas superficies puede mostrar el grado de siniestralidad del cultivo en cada año, es decir, las hectáreas que se han perdido. 

 

A este respecto, realizando una relación comparativa fraccionada en décadas entre ambos grupos de datos, se puede exponer que: 

 

– Periodo 1980 – 1989: El valor promedio en esos diez años fue de 141 hectáreas sembradas, mientras que la superficie cosechada obtuvo una media de 135 ha, lo que supone una pérdida del 4.4 %. 

 

– Periodo 1990 – 1999: En esta década se produce un incremento bastante considerable en los datos de superficie en relación a la década anterior, marcando un valor medio de 799 hectáreas sembradas y 760 cosechadas, con un porcentaje de pérdida del 5.1 %, un poco superior al periodo anterior, aunque el número de hectáreas es unas 5.5 veces mayor. 

 

– Periodo 2000 – 2009: Durante estos diez años continúa el incremento de la superficie, tanto sembrada como cosechada. El dato promedio de este intervalo ascendió a 942 hectáreas sembradas y 929 cosechadas. Es importante destacar que, a pesar de aumentar significativamente el área de cultivo, el dato de merma es notablemente inferior, concretamente un 1.4 %. 

 

– Periodo 2010 – 2020: A lo largo de este periodo de 11 años, que puede considerarse muy próximo a la actualidad, la superficie media sembrada ha sido de 1,543 ha, mientras que el promedio de superficie cosechada de 1,530 ha. Estos datos refuerzan la tendencia de años anteriores, ya que se produce una pérdida de superficie de cultivo inferior a pesar de tener un área mayor. En este caso, la diferencia entre ambas superficies fue inferior al 1 %, sin duda un aspecto muy positivo. 

Figura 1. Evolución de la superficie nacional de apio (ha), sembrada (azul) y cosechada (naranja), en el periodo 1980 – 2020. Fuente: Datos de SIAP.

 

Para concluir el tema de la superficie de apio cultivada en el país, la evolución general durante los últimos 40 años, se puede resumir mostrando los datos más bajos de la serie histórica en el periodo inicial, experimentando un incremento destacado a partir de 1990, con ciertas oscilaciones de subidas (algunas muy notorias) y bajadas interanuales, que marcaron otro periodo con una superficie mayor establecida a partir de 2014, aproximadamente. 

 

  1. Producción nacional

 

El volumen de apio producido en México se ha visto incrementado a lo largo de los años, creciendo de 389 toneladas en 1980 a 80,075 en 2020, es decir, la producción nacional ha aumentado más de 200 veces en 40 años. 

 

En la figura 2, se puede observar la evolución de la producción nacional de apio durante el periodo 1980 – 2020, apreciando un crecimiento constante durante 20 años, en el que destacan algunas subidas de volumen muy acusadas como, por ejemplo, en 1990 (año en que se superó la barrera de las 10 mil toneladas) con 12,287 t y, especialmente, en 1998 que se rozó la cifra de 40 mil toneladas (39,221 t). 

Figura 2. Evolución de la producción nacional de apio (t) en el periodo 1980 – 2020. Fuente: Datos de SIAP.

 

Posteriormente, se produjo un periodo con un tendencia irregular, con aumentos y descensos, hasta 2013, a partir del cual, el incremento fue imparable y muy destacado, alcanzando el valor máximo de la serie histórica en el año 2017 con 90,614 toneladas, aunque después se sufrió un descenso en dicho volumen anual. 

 

Si se muestran los datos de producción promedio por décadas, se puede apreciar claramente este incremento interanual del cultivo de apio, revelándose del siguiente modo: 

 

  • Periodo 1980 – 1989: 2,379 toneladas. 

 

  • Periodo 1990 – 1999: 15,251 toneladas. 

 

  • Periodo 2000 – 2009: 21,535 toneladas. 

 

  • Periodo 2010 – 2020: 54,251 toneladas. 

 

Como puede verse de forma evidente, cada década que transcurre se produce un crecimiento del volumen anual, especialmente entre las décadas de 1980 y 1990, así como en los últimos años de la de 2010 (a partir de 2014). 

 

  1. Rendimiento del apio

 

El rendimiento es un parámetro productivo que relaciona el volumen cosechado con la superficie en la que se produce dicha cosecha. Es un dato ciertamente indicativo porque describe si la región en cuestión es eficiente en sus procesos productivos o, por el contrario, no lo es.  

 

A este respecto, pueden verse numerosos casos de diferentes tipos de cultivo, en la que una determinada región o país muestra un valor global más elevado que otros, pero que también presenta un área de cultivo significativamente superior, más si cabe. Cuando se calcula este parámetro, se desvela que esa región con un volumen mayor, presenta un rendimiento menor que otras. Por tanto, se trata de un indicador a tener en cuenta. 

 

En el caso del cultivo de apio en territorio nacional, se va a mostrar la evolución del rendimiento promedio del cultivo en el país durante el periodo entre 1980 y 2020 (fig. 3), en el cual, el valor mínimo ha sido de 5.5 t/ha en el año 1981 y el máximo de 44.7 t/ha en 2017. Sin duda, la diferencia entre ambas fechas es enorme. 

Figura 3. Evolución del rendimiento promedio nacional de apio (t/ha) en el periodo 1980 – 2020. Fuente: Datos de SIAP.

  

De forma general, el rendimiento anual se ha mantenido por encima de 15 t/ha, a excepción de 1980 y 1981 (7.8 y 5.5 t/ha, respectivamente), rondando cifras en torno a 30 t/ha en algunos años, como en 2003 y 2006. Sin embargo, fue a partir de 2014, cuando se incrementaron de manera notable estos valores de rendimiento, con 36.5 t/ha en ese año y superando las 40 t/ha desde 2017. 

 

Probablemente, el motivo del aumento de este indicador sea el gran crecimiento del volumen cosechado, aunque también lo haya hecho la superficie, pero el incremento del volumen ha sido en una mayor escala.