29/06/2022

Revista InfoAgro México

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Perjuicios del HLB

Perjuicios ocasionados por el HLB

1. Introducción

2. Reducción del rendimiento de los cultivos

3. Impacto económico causado por la enfermedad

1. Introducción

La agroindustria mexicana del limón se encuentra seriamente amenazada por la enfermedad conocida como Huanglongbing (HLB). Es preciso comprender que esta repercusión no afecta solamente a la sanidad de los árboles y a la disminución de su rendimiento, sino que también influye negativamente en otros sectores relacionados con la producción de cítricos como son los numerosos viveros productores de plantas, los empleos de los jornaleros y profesionales de la agricultura, las empresas proveedoras de insumos, las actividades de empaque, industriales y de transporte o la comercialización de los frutos y sus productos derivados, tanto interna como de exportación. Por tanto, una alta incidencia de esta enfermedad en los huertos de limones (y de los cítricos en general) origina severos daños a los cultivos, pero también va a causar pérdidas económicas y personales muy importantes al verse afectados demasiados aspectos que tienen que ver con estos cultivos.

2. Reducción del rendimiento de los cultivos

Mora-Aguilera et al. (2013) establecen dos escenarios epidémicos, teniendo en cuenta los distintos estados afectados que integran la citricultura nacional. Éstos serían:

  • Región del Pacífico, que supone el área de mayor intensidad y prevalencia en huertos comerciales.
  • Península de Yucatán y Golfo de México, considerada un área de menor intensidad y prevalencia en traspatio.

Ante la dispersión del agente causante de esta enfermedad, Candidatus Liberibacter asiaticus, en ambas zonas, así como la prevalencia de cítricos agrios, para los cuales se desconocía mayoritariamente los efectos de este patógeno, surge la necesidad de conocer el impacto en la producción de estos cítricos (Mora-Aguilera et al., 2013; Flores-Sánchez et al., 2015).

Esta necesidad es realmente importante si se tiene en cuenta que el HLB es la enfermedad más devastadora para los cítricos en el mundo (Halbert y Manjunath, 2004; Bové, 2006; Manjunath et al., 2008), sumando a esto que no se conoce cura alguna para los árboles infectados (Gottwald et al., 2007), los cuales, en poco tiempo, se vuelven decadentes e improductivos, muriendo finalmente. Se ha reportado que el HLB ha causado la muerte de más de 63 millones de árboles, principalmente en Asia, Sudáfrica y Brasil (Halbert y Manjunath, 2004; Bové, 2006).

De este modo, disponer de información acerca de los daños causados en las plantaciones por esta bacteria sería de gran ayuda a la hora de realizar planificaciones o estrategias, aunque también es cierto que no resulta sencillo recabar información experimental precisa de las pérdidas de rendimiento que causa la enfermedad HLB. Para Robles-González et al. (2013), esta dificultad radica en que, normalmente, los árboles sintomáticos se eliminan tan pronto como dan positivo a dicha enfermedad.

Los reportes sobre HLB en cítricos cultivados en el trópico son escasos, habiéndose realizado la mayoría de estudios en regiones como Brasil (Teixeira et al., 2005; Belasque et al., 2010; Bassanezi et al., 2011), Florida (Manjunath et al., 2008; Folimonova et al., 2009) y China (Bové, 2006), entre otros.

Algunos datos interesantes sobre daños productivos ocasionados por el HLB en territorio nacional se exponen a continuación:

  • El HLB puede causar una reducción en el rendimiento del limón mexicano que puede oscilar entre el 20 % y el 48 % en los primeros tres años, dependiendo del nivel de intensidad de los daños (Salcedo et al., 2010).
  • El nivel de producción de los árboles suele mostrar una tendencia decreciente en función de la proporción de su copa afectada por la enfermedad. El estudio realizado por Robles-González et al. (2013) sobre limón mexicano en Colima reflejó que los árboles asintomáticos alcanzaron un promedio de 57 kg por árbol, mientras que los árboles afectados que tenían más del 75 % de su copa con síntomas, sólo llegaron a 23 kg.
  • En ese mismo trabajo se reportó que al año siguiente todos los árboles fueron sintomáticos, presentando la mayoría, porcentajes de copa afectada por HLB superiores al 50 %, cuyos rendimientos no superaron los 30 kg por árbol y año. Estos datos reflejan una pérdida de rendimiento de casi el 50 %.
  • Salcedo et al. (2010) estimaron pérdidas en México, en toda la cadena productiva de limón mexicano y limón persa del 17.6 %, así como en naranja dulce muy superiores (57.6 %), mediante métodos multivariados y epidemiología comparativa a 3 y 5 años.
  • Flores-Sánchez et al. (2015) constataron en su trabajo de investigación sobre limón persa en Yucatán que las variables: peso, diámetros ecuatorial y polar, grosor de la cáscara, volumen de jugo y pH, fueron estadísticamente mayores en árboles sanos con respecto a frutos cuyas ramas mostraban síntomas, lo que demuestra que la concentración bacteriana, aún en una infección reciente, influye negativamente en las variables morfológicas y organolépticas evaluadas.
  • Asimismo, dicho trabajo reflejó una reducción del volumen de jugo y del peso de los frutos del 18.6 % y del 17.3 %, respectivamente, en comparación con árboles sanos. Dicha reducción implicó una pérdida en producción de 2.4 toneladas por hectárea, que estuvo en función del incremento de la severidad del HLB en el dosel del árbol y de la concentración bacteriana.
  • En una infección sistémica o crónica, las pérdidas pueden aumentar con el tiempo a consecuencia del debilitamiento paulatino y muerte productiva de los árboles (Da Graca, 1991; Gottwald et al., 2007; Bassanezi et al., 2011).
  • La incidencia de la enfermedad en los cultivos también depende de factores como las condiciones del cultivo, el manejo agronómico y la edad de los árboles (Bassanezi et al., 2011).
  • En un proceso epidémico del HLB se requieren varios ciclos de infección para alcanzar una incidencia del 100 % de los huertos. Por tanto, es necesario que los modelos de pérdidas integren esta consideración para evitar sobreestimar los impactos de la enfermedad (Salcedo et al., 2010).

3. Impacto económico causado por la enfermedad

En respuesta a la detección de la bacteria Candidatus Liberibacter asiaticus, responsable del HLB en la comunidad del Cuyo, municipio de Tizimín, Yucatán, en julio del 2009, la Dirección General de Sanidad Vegetal (DGSV), el Servicio de Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), acordaron realizar un estudio sobre las implicaciones que tendría para la industria citrícola mexicana el ingreso y establecimiento de dicha enfermedad, considerada como la más destructiva para los cítricos en el territorio mexicano (Salcedo et al., 2011).

De este modo, el objetivo general de dicha evaluación fue cuantificar los posibles impactos económicos del HLB en la cadena citrícola del país, mientras que el objetivo particular fue comparar las medidas preventivas o de control adoptadas por México en comparación con otros países frente al mismo riesgo. Por tanto, el análisis se realizó en tres niveles para medir estos impactos. Son los siguientes:

  • La actividad productiva primaria.
  • La agroindustria o de transformación.
  • La economía en su conjunto.

Además de estimar las pérdidas para estas tres etapas de la cadena citrícola mexicana en distintos momentos, este estudio de Salcedo et al. (2011) considera tres escenarios de riesgo diferentes (bajo, moderado y alto) a partir del establecimiento de la enfermedad en el país.

A modo de resumen y, centrándonos solamente en lo referente al limón o a los cítricos agrios, se pueden extraer los siguientes datos que, sin duda, dan que pensar sobre la incidencia del HLB en la producción nacional de este fruto, así como de los cítricos en general. Se exponen a continuación:

– El impacto potencial del HLB depende de la magnitud de superficie sembrada y del nivel de los rendimientos en los distintos estados del país. Así, Veracruz sería el estado que se enfrentaría a un impacto alto en cuanto a pérdidas de la producción de naranja, toronja y limón persa, mientras que Colima y Michoacán sufrirían un impacto entre moderado y alto en la producción de limón mexicano. En 2008 (año tomado de referencia) el limón mexicano representaba 33 % del valor total de la producción nacional de cítricos, mientras que el limón persa el 16 %.

– Las pérdidas del país en la producción de limón mexicano corresponderían a 183,168 toneladas, a las que Colima representaría el 48 % (87,765 toneladas), por estar expuesta a un impacto alto del HLB. Frente a un impacto moderado, Michoacán supondría el 32 % (59,071 toneladas) y otros 20 estados estarían expuestos a un impacto bajo, con el 20 % restante (36,332 toneladas).

– Con respecto a la producción de limón persa, Veracruz perdería 75,987 toneladas, el 64 % de la pérdida nacional. Otros cinco estados (Tabasco, Puebla, Colima, Jalisco y Sinaloa) se enfrentarían a un impacto moderado, con el 19% (22,882 toneladas) y 14 entidades, ante un impacto bajo, con el 16 % restante (19,380 toneladas).

– Frente a un impacto bajo del HLB, la pérdida nacional para el conjunto de cítricos sería de 1,84

millones de toneladas, equivalentes al 25 % de su producción, siendo las pérdidas del limón en sus distintas variedades en torno a un 10 %. Ante un impacto moderado, la pérdida sería de 2,35 millones de toneladas (32 % de la nacional) y frente a un impacto alto, la pérdida se incrementaría

a 3 millones de toneladas, equivalentes al 41 % de la producción del país, donde el impacto para el limón sería del 18 %.

– La pérdida de jornales para los cultivos del conjunto de cítricos aumentaría de 4 millones frente a un impacto bajo, a 12.6 millones ante uno moderado y a 19.3 millones ante uno alto.

A los tres años del establecimiento del HLB, frente a un escenario de riesgo alto, la pérdida total de cítricos en el país sería de 1.7 millones de toneladas y de 12.2 millones de jornales, donde las pérdidas, considerando los tres tipos de limón (mexicano, persa e italiano) serían de 153 mil toneladas y 1.3 millones de jornales.

A los cinco años de establecida la enfermedad y ante un riesgo alto, la pérdida en la producción nacional ascendería a 2.7 millones de toneladas de cítricos y a 19.3 millones de jornales, siendo para el limón en conjunto de 415 mil toneladas y 3.5 millones de jornales.

– La reducción de la materia prima, cinco años después de la presencia de la enfermedad, que puede enfrentar las acondicionadoras y plantas procesadoras de cítricos agrios, sería del 4 % frente a un escenario de pérdida bajo, del 9 % ante uno moderado y del 19 % frente a uno alto.

– La pérdida de empleos directos en la agroindustria de cítricos, como consecuencia de la reducción en los volúmenes de materia prima, sería del 13 % en los cítricos agrios.

– Las pérdidas en el valor de la producción de las agroindustrias mexicanas de cítricos agrios serían de 1,385 millones de pesos ante un escenario de impacto alto y a cinco años de la infestación, de 676 millones frente a uno moderado y de 283 millones ante uno bajo. El mayor impacto sería para las empacadoras y en menor medida para las procesadoras. Los ingresos brutos de las empacadoras se reducirían 1,218 millones y los de las empresas procesadoras disminuirían 131 millones.

– Los cítricos agrios dejarían de aportar el ingreso de divisas, equivalente a 51, 25 y 10 millones de dólares frente a un riesgo alto, medio y bajo, respectivamente.

– La pérdida en el valor de la producción nacional sería mayor para el sector primario (que incluye a la agricultura, ganadería, bosque, pesca y cacería) dentro de los diez principales sectores afectados ante la potencial infestación del HLB, en los tres escenarios de riesgo establecidos, tanto en efecto directo, como en el indirecto y el inducido.

Para concluir, en este análisis realizado por Salcedo et al. (2011) a nivel nacional, se debe señalar que, a pesar del impacto económico sufrido por el limón después de la aparición del HLB, las mayores pérdidas corresponden a los cítricos dulces, especialmente a la naranja, aunque también depende de la región productora que se considere. No todas se ven afectadas del mismo modo.

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